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“En cuanto a Dios, perfecto es su camino,
Y acrisolada la palabra de Jehová;
Escudo es a todos los que en él esperan.
Porque ¿quién es Dios sino sólo Jehová?
¿Y qué roca hay fuera de nuestro Dios?
Dios es el que me ciñe de poder,
Y quien hace perfecto mi camino;
Quien hace mis pies como de ciervas,
Y me hace estar firme sobre mis alturas;”
(Sal. 18:30-33)
¿Qué significa la perfección para Dios?
Para Dios la palabra “perfecto” significa completo: algo o alguien a quien no le hace falta nada. Esta perfección la alcanzamos por estar bajo el señorío de Jesucristo: su sacrificio nos otorgo el perdón de todo pecado y nos redimió para presentarnos limpios ante su vista. En El ya lo tenemos todo.
La Salvación es un regalo que Dios nos dio, pero también es un camino que nos lleva a la propia meta. Este es el camino perfecto de Dios: no apartarnos de su Palabra y ser guiados por su Santo Espíritu. ¿Significa esto que ya no podemos fallar? No. En el proceso de purificación de nuestras almas vamos a ser moldeados en nuestro carácter y esto implica que no todo lo vamos a hacer bien ante nuestros ojos. Los seres humanos vemos la perfección en la apariencia; por lo que vemos. Pero la profundidad de lo que hay en nuestro corazón solo la conoce Dios, y es allí donde el mira.
Nuestra dependencia del Señor nos hace estar firmes en las alturas; es decir: espiritualmente. Allí esta la perfección. Ese es el camino que Dios ha escogido para nosotros. No importa cuantas veces caigamos mientras estemos en este mundo, la gracia de Dios sigue sobre nosotros (“siempre y cuando no decidamos pecar deliberadamente”).
Dios nos ofrece un camino perfecto; donde nuestra mirada esta puesta en El: nos hace andar en las alturas, independientemente de las dificultades que tengamos que afrontar continuamente. Y esta perfección en el Señor nos lleva a la eternidad: lo que es más importante para Dios.
En las manos de Dios todo es perfecto: confiemos con todo nuestro corazón en su obra maravillosa en nosotros; su poder para cambiar una tempestad en sosiego y su amor infinito que nos cubre….! Aleluya! |